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Avidya

for digital tape

Oakland Cal, 1990

 

In Buddhist Philosophy they call Avidya (or ignorance) our way of dividing things into separate things, and to experiment ourselves as separate entities. This is the state of perturbation of our mind.

"When the mind is disturbed, the multiplicity of things is produced, but when the mind is quieted, the multiplicity of things disappears."

In this tape composition I used every radio station available in the Bay Area. The structure of the piece is a gradual process in which the different stations are added together and in this way they generate different textures of sound.

At the beginning our ear is able to distinguish clearly one station from the other, but at one point they become unclear and we only perceive small fragments of each of them. From this moment on, a sound mass of great density and the dB level increments until we arrive at a big white noise which is the union of all frequencies. When we arrive at the climax the dB level goes down until we only perceive a distant sound which is like a cascade in the distance.

In this piece the noise generated at the end is in one hand "The big noise" generated by mass media communication in this century, which overloads ourselves with information, but on the other hand, this same noise which fills all space and overwhelms us, is also fusion and unity; the return to the origin where the mind is quieted.

Besides being a sound process, "Avidya" is a reminder to concentrate again, to look at the separation of things not as fragmentation but as something homogeneous, because we live in a world in which simultaneous things that are apparently opposite coexist.

This piece can be performed with a visual image which will makes us think of something that apparently doesn't change (although the piece is transformed in a continuous way, on the other hand it keeps being the same thing. Unity is equivalent to multiplicity).

"Avidya" shall be performed in complete darkness, in the stage there is a candle which will be lightened, and a video camera which takes a close up of the candle flame, this image will be sent to a video monitor.

"Avidya" can also be performed live, by using 50 radios, or the number of radios needed to have all AM and FM received in the place of performance.


Avidya

para cinta sola

Oakland Cal, 1990

 

En la filosofía Budista se le llama Avidya (o ignorancia) a nuestra tendencia de dividir nuestra percepción del mundo en cosas separadas e individuales y a experimentarnos a nosotros mismos como entes aislados.
Este es un estado de perturbación de nuestra mente que debe de ser superado.
"Cuando hay perturbación en la mente, se produce la multiplicidad de las cosas, pero cuando ésta se aquieta, la multiplicidad de las cosas desaparece"
En esta composición para cinta utilizo todas las estaciones de radio de AM y FM que se reciben en el área de la bahía de San Francisco (50).
La estructura de esta pieza consiste en un proceso en el cual se van sumando transmisiones de las distintas estaciones y de esta manera se generan distintas texturas de información sonora.
En un principio el oído es capaz de distinguir claramente una estación de otra, pero hay un punto en el cual se comienzan a confundir entre sí y tan sólo percibimos pequeños fragmentos de cada una de ellas. A partir de este momento comienza a generarse una masa sonora de gran densidad y el nivel de volumen se incrementa hasta producirse un gran "ruido blanco" que es la unión de todas las estaciones. Una vez llegando al clímax, el volumen va descendiendo poco a poco cambiando de esta manera nuestra percepción del gran ruido y convirtiéndolo en un murmullo que nos recuerda al agua de una cascada lejana.
Esta pieza esta cargada de un sentido crítico ambivalente. El ruido que se genera al final es por un lado el "gran ruido" entre comillas que han generado los sistemas de comunicación de masas de éste siglo al sobrecargarnos de información sonora. Sin embargo, este mismo ruido que llena todo el espacio sonoro y nos invade, es también la fusión y la unidad, el regreso al origen en el que la mente se apacigua.
"Avidya", además de ser un proceso sonoro, es un llamado para volver a la concentración, a observar la separación de las cosas no como algo fragmentado sino como algo homogéneo, ya que vivimos en un mundo en el que existe la simultaneidad de una gran cantidad de información de las cosas aparentemente más opuestas.
"Avidya" deberá ser ejecutada en una oscuridad total, en el escenario habrá una vela que será encendida al comenzar la pieza, y una cámara de video tomará un acercamiento de la flama de la vela que se podrá ver en un monitor de video. La flama de la vela cambiará de posición y se moverá constantemente debido a las vibraciones sonoras producidas por las bocinas. Esta imagen, lejos de distraernos, nos ayudará a concentrarnos y a recordarnos la equivalencia entre unidad y multiplicidad. Esta servirá también para establecer más claramente la anteposición aparente de algo estático y algo que cambia constantemente , y me recuerda la historia de alguien que observaba que el agua de un río que pasaba por un cierto punto nunca era la misma agua y que por lo tanto no se trataba del mismo río, esta paradoja nos remite una vez más al Budismo.
"Avidya" también se puede ejecutar en vivo, utilizando 50 radios, o el número de radios necesarios para tener todas las estaciones que se reciban en la ciudad o pueblo en donde se de el concierto (en Oakland California eran 50 estaciones). Así mismo serán necesarias suficientes mezcladoras para poder ejecutar la obra.