I play the drums with frequency (Toco la batería con frecuencia)

I play the drums with frequency in youtube

My intention with this installation is to transform a drum se into a laboratory in order to study the interactions between the vibrations of the drums membranes and the metallic structures of he cymbals by way of a superposition of tweeter cones over them, and thanks to the transition of sinusoidal waves in resonance with their structures.
In this way, I make the drum set vibrate in a continuous way. Something unusual. Its like if I was doing micro drum rolls, very fast and fine, periodic sounds that produce frequencies related with the structures and tunings of the drums.
The drum set, whose elements are disseminated in space, is disaggregated and converted into an instrumental group that is performed in a virtual way by a computer through stochastic algorithms that produce simultaneities of sounds and spaces of silence.
The sinusoidal waves that interact with the drums produce beatings and probably frequency modulations that give up complex timbres. In this way, the drum set has been converted into a kind of synthesizer, an electroacoustic instrument in this case, that produce complex and innovative periodic sounds, thanks to the interaction of the sinus waves coming out from the speaker cones attached to the drums.
Finally, the fact that the produced sounds are always of a continuous character, I convert the drum set (with an apparent masculine personality) into a feminine object (if we could advocate a sex to the different ways of playing it). We are exploring the receptive side, making vibrate their skin continuously, qualities that existed before but couldn’t be manifested clearly. So in this case the Yin quality of the drum set is manifested in the created sound, while the Yang remains only in the formal exterior and conceptual part of its representation.

 

 

 

 

 

I play the drums with frequency. Forum Internacional de las culturas. Monterrey 2007.

 

Mi intención con esta instalación es convertir una batería en un laboratorio para poder estudiar las interacciones entre las vibraciones de las membranas de los tambores y las estructuras metálicas de los platillos mediante la adhesión de conos de bocinas a estos(as), gracias a la transmisión de ondas sinusoidales simpáticas a sus estructuras. De este modo, logro hacer vibrar a la batería de manera continua. Algo totalmente inusual. Es como si se tratara de redobles virtuales rapidísimos y ultra finos, sonidos periódicos que producen frecuencias relacionadas con las estructuras y afinaciones de los tambores.
La batería, cuyas partes se encuentran diseminadas en el espacio, se disgrega y se convierte en un conjunto instrumental que es ejecutado de manera virtual por una computadora mediante algoritmos estocásticos que producen simultaneidades de sonidos y espacios de silencio.
Las ondas sinusoidales que interactúan con los tambores producen batimientos y probablemente modulaciones, es decir, frecuencias que crean pulsaciones rítmicas y frecuencias suplementarias que dan como resultado timbres complejos. De este modo, la batería se ha convertido en una especie de sintetizador, un instrumento en este caso electroacústico que produce sonidos periódicos complejos e inéditos, existentes tan solo gracias a la interacción entre las ondas que salen de los conos de las bocinas y los tambores y platillos.
Finalmente, el hecho de que los sonidos producidos sean siempre de carácter continuo, convierten a esta batería (aparentemente de carácter masculino) en un objeto femenino (si es que pudiéramos adjudicar un sexo a las dos distintas maneras de tocarla). Estamos explorando lo receptivo, haciendo vibrar su piel continuamente, cualidades que existen pero que no se habían podido manifestar claramente. Entonces, el Yin de la batería se manifiesta en los sonidos creados, mientras que el Yan permanece tan solo en el plano exterior formal y conceptual de su
representación.